
Como parte de nuestro compromiso con la formación integral y el fortalecimiento del liderazgo estudiantil, estudiantes de 7° Básico a III Medio realizaron una intervención durante los recreos de Enseñanza Básica y Media, invitando a sus compañeros a reflexionar sobre la violencia escolar y la importancia de construir una comunidad basada en el respeto, la empatía y el buen trato.
Esta iniciativa dio continuidad a su participación en la Cumbre de Líderes Estudiantiles “Contra Corriente”, organizada por la Fundación Boston Educa y la Fundación Volando en V. En aquella jornada, nuestros representantes adquirieron herramientas para reconocer distintas manifestaciones de violencia, cuestionar conductas que suelen justificarse con expresiones como “es una broma” o “siempre hemos jugado así” y fortalecer su capacidad para generar cambios positivos en la convivencia cotidiana.
Con el propósito de compartir estos aprendizajes, los estudiantes líderes instalaron un stand informativo y participativo, que funcionó durante el recreo de Básica, a las 9:30 horas, y el de Media, a las 10:15 horas. A través de carteles y actividades, invitaron a sus compañeros a reconocer que cada persona puede contribuir a una convivencia escolar libre de violencia.
Una de las propuestas tuvo como punto de partida la pregunta: “¿Qué mensaje le darías a un estudiante que ha llegado a normalizar la violencia escolar?”. Los participantes pudieron expresar sus ideas en notas adhesivas, aportando mensajes para cuestionar aquellas conductas que producen daño y que, en ocasiones, se aceptan como parte habitual de las relaciones entre compañeros.
El stand también presentó una pirámide para construir un liderazgo positivo, organizada en cinco niveles:
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Cero violencia: rechazar el bullying, las agresiones y la discriminación.
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Empatía: ponerse en el lugar del otro, comprender sus emociones y actuar con amabilidad.
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Respeto: escuchar sin juzgar y aceptar las diferencias.
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Compañerismo: apoyar a los demás, trabajar en equipo y celebrar sus logros.
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Liderazgo que inspira: motivar a otros y dar el ejemplo mediante las propias acciones.
Además, se dispuso un buzón de opiniones en torno a la pregunta: “¿Qué tan normalizada está la violencia escolar en nuestro colegio?”. Este espacio permitió recoger las percepciones de los estudiantes sobre su convivencia cotidiana, información valiosa para reconocer situaciones que requieren atención y orientar futuras acciones preventivas.
De esta manera, nuestros líderes comenzaron a concretar el compromiso asumido en la cumbre, compartiendo lo aprendido y promoviendo la participación de sus compañeros. La actividad puso en el centro la voz de los estudiantes y su capacidad para identificar situaciones que incomodan, cuestionar la normalización de la violencia y contribuir al bienestar de su comunidad.
Felicitamos a nuestros estudiantes líderes por su compromiso y por demostrar que el liderazgo se construye con acciones cotidianas. Como colegio, continuaremos fortaleciendo espacios de participación que nos permitan avanzar juntos hacia una convivencia más segura, respetuosa e inclusiva.




